En los primeros 7 a 10 días, muchas personas notan
una sensación de mayor vitalidad y claridad mental.
Con el uso constante, entre las 2 y 4 semanas,
el cuerpo comienza a responder mejor:
más energía diaria, mejor equilibrio interno y mayor bienestar general.
No es un golpe artificial.
Es una activación progresiva y natural que se siente estable.